viernes, 30 de enero de 2009

AGUAS CON EL AGUA

CIBERTECNIA 300109


Durante años, médicos recomendaron tomar al menos dos litros de agua al día, esto como parte de un estilo de vida saludable. Hoy, sabemos que el beber agua en exceso puede llevar a enfermedades o más. La muerte de una mujer en Inglaterra, que bebió cuatro litros de agua en un lapso de dos horas como parte de una dieta para adelgazar, deja ver que, como todo, el agua en exceso es dañina.

La ingesta de éste liquido en cantidades excesivas puede causar hiponatemia, es decir , que produce un edema o inflamación por la acumulación de agua en las células, advirtió el médico español Sebastián Sevilla, del Hospital Universitario Austral.

"Si bien la capacidad del organismo de manejar el líquido es muy eficiente, tomar agua en gran exceso puede sobrepasar esta regulación y causar hiponatremia. El mecanismo que causa la hiponatremia debe corregirse para evitar su progresión rápida porque puede derivar en edema cerebral".

Los minerales y otras sustancias tienen cargas negativas y positivas, que conviven en un equilibrio de electroneutralidad. Cuando se llega a romper esta balanza , se producen trastornos en la función de los órganos. En ocasiones si se llega a perder sodio o mucho potasio, se pude perder este equilibrio, explicó el médico.

El quiebre en la electroneutralidad pudo haber sido uno de los motivos de la muerte de la inglesa Jacqueline Henson, debido a la disminución de sodio, un mineral que se diluye en el agua.

"Dietas hipocalóricas y basadas en agua, malnutren. No hay ingesta calórica ni reposición de minerales, pero se incorpora mucha agua, una combinación que favorece el desequilibrio", señala Sevilla.

Debido a esto, el clínico recomienda mantenerse bien hidratados, pero no excederse ni ingerir de menos.

Lo más recomendable sería beber entre 2 y 2.5 litros de agua u otras bebidas por día, de manera repartida, no de golpe. EL cálculo se deduce de los ml/kg que pesa la persona. Este sería el proceso para una persona sana, pero es ajustable para cada caso.

Etiquetas: ,

viernes, 19 de septiembre de 2008

EL GLOTON CLUB 190908

HUEVOS ENCANASTADOS

Esta imágen da una buena idea de como debe quedar el platillo. Le agradezco a Daniela y su blog pues le tomé prestada la foto.

Mientras mis hijos fueron niños, una de mis formas preferidas para que comieran sano, rico y nutritivo era contándoles historias, haciéndolos participar en la preparación de los alimentos y/o presentarles la comida de manera muy distinta a la normal.

Dentro de las historias, una de las mas famosas entre nosotros es el JUGO DE NUBE. Cuando llegaban del colegio y era hora de comer, preguntaban el menú del dia. Una vez enterados preguntaban: y ¿de tomar, que hay? JUGO DE NUBE, era la respuesta. Sus ojos se abrían enormes y llenos de preguntas. ¿Cómo se hace? ¿Agarras una nubecita? ¿Donde las guardas? y dudas similares. Entonces les contaba que al igual que el jugo de naranja, tomaba una nubecita del cielo, la metía al exprimidor y le sacaba el jugo; así que cuando nos sentábamos a comer, se le quedaban viendo y disrutaban a lo máximo su delicioso y fresco vaso con agua simple.

En el desayuno, sobretodo el dominical la sorpresa era tema obligado ya que sabían que habría en la mesa algo distinto a lo que se consumía entre semana. Así que les preparaba de vez en cuando huevos encanastados. Para ellos, era fantástico ver una canasta formada por una tortilla de harina crujiente y conteniendo un huevo revuelto repleto de todo tipo de sabores, los consumían de adentro hacia afuera, dejando para el final la tortilla o canasta. Pero cuando los he presentado en comidas para adultos, han causado la misma reacción que en mis hijos.

INGREDIENTES. (para 4 personas)

- 4 huevos frescos
- 4 tortillas de harina de trigo
- 1 pieza de chorizo o longaniza (a su elección)
- 1 aguacate
- 1/4 de cebolla blanca picada
- 1 jitomate pequeño picado
- 1 ramillete de cilantro picado
- 1 chile habanero o serrano (evitarlo para niños)
Sal y Pimienta al gusto

MANERA DE HACERSE.

Las tortillas deben calentarse para que estén maleables. Se coloca una tortilla cubriendo el fondo de un refractario redondo y pequeño o una taza de cerámica, agregando un poco de harina al fondo para evitar que se pegue. Debe formarse un recipiente con la tortilla cuidando de que no se salga el contenido. Armar las cuatro canastas.

Debe asarse el chorizo o longaniza en trozos pequeños en una sartén y se escurre la grasa. Se pican, salpimentan e incorporan en un recipiente para crear una salsa la cebolla, el jitomate, el chile y el cilantro, reservando una pizca de cilantro para el final. Se pica en trozos pequeños el aguacate.

Se coloca en cada canasta, que debe seguir en su refractario un poco de la salsa ya mezclada, una capa de chorizo o longaniza, una de aguacate y una de salsa. Las capas deben ser delgadas y no apretarse ya que deben tener espacios entre los trozos para que fluya el huevo. A continuación, se bate cada huevo por separado y se vierte sobre cada canasta y se espolvorea con una pizca de cilantro.

Una vez armadas las 4 canastas, se hornean por 10 minutos en un horno precalentado, a 120ºC, revisando que cuaje el huevo y no se dore mucho la tortilla.

Una vez cocinadas las canastas, se desmoldan y se colocan en el plato pudiendo acompañarse con puré de papa o lechuga.

Los sabores, además de mezclarse entre si, darán una mixtura apetitosa. Se puede intentar rebanar la canasta y su contenido o bien, como lo hacían mis hijos, se comían el contenido y luego la canasta.

Disfruten, que la vida es corta.
¡Salud la compañía!

Etiquetas: ,

viernes, 29 de agosto de 2008

BITÁCORA DE LA CRONONAVE 290808

Paseando hace unos días con mis perras por el parque, Sabina, la matriarca Golden Retriever, encontró una oquedad. Estuvo olisqueando y gruñendo de manera extraña y como es la única a la que paseo con cadena, me jaló a donde me llamó mucho la atención un objeto brilloso, plateado, con destellos extraños pues no había luz que le incidiera, llegó como un gran consejo de un Ángel. Decidí regresarlas a casa y sacar el objeto en cuestión. Examinándolo en casa, encontré una carpeta de material platinado y bruñido como aluminio, ligero y frío al tacto. Encerraba por completo a un gran mazo de hojas acremadas, translúcidas y suaves en textura. Estaban completamente escritas de manera que dejaban ver una modernidad ajena a nuestro tiempo pero al igual, de antigüedad lejana.

Me impactó leer su contenido, era sobre un aparato para viajar en el tiempo, una cápsula, de ahí su nombre CRONONAVE y ese documento era su bitácora. Su capitán Matusalén Segundo Yankovich (vaya nombrecito, ¿eh?) fue el autor. Su primera crónica refiere a un futuro próximo al nuestro, a unos sesenta años donde entrevista a un habitante al parecer muy respetado en un mundo en desgracia. Impactante por lo que sufren y padecen a diario. De ahí la importancia de transcribirlo para ustedes:

CRONONAVE. Mandos cerrados a la segunda mitad del S.XXI. Nivel de combustible: alto. Alimentos: completos. Tripulación: completa, original. Animo: elevado al aparecer, bajo al partir. Transcripción del entrevistado. Estamos en el año 2070.


“Acabo de cumplir los 50, pero mi apariencia es de alguien de 85. Tengo serios problemas renales porque bebo muy poca agua. Creo que me resta poco tiempo. Hoy soy una de las persona más viejas en esta sociedad. Recuerdo cuando tenía 5 años. Todo era muy diferente. Había muchos árboles en los parques, las casas tenían bonitos jardines y yo podía disfrutar de un baño quedándome debajo de la ducha por una hora. Ahora usamos toallas humedecidas en aceite mineral para limpiar la piel. Antes todas las mujeres mostraban sus bonitas cabelleras. Ahora debemos raparnos la cabeza para mantenerla limpia sin usar agua. Antes mi padre lavaba el coche con el agua que salía de una manguera. Hoy los niños no creen que el agua se utilizaba de esa manera”.

“Recuerdo que había muchos anuncios que decía "CUIDA EL AGUA", sólo que nadie les hacía caso; pensaban que el agua jamás se podía terminar. Ahora, todos los ríos, presas, lagunas y mantos acuíferos están irreversiblemente contaminados o agotados. Inmensos desiertos constituyen el paisaje que nos rodea por todos lados. Las infecciones gastrointestinales, enfermedades de la piel y de las vías urinarias, son las principales causas de muerte. Los asaltos por un bidón de agua son comunes en las calles desiertas. La comida es 80% sintética. Antes la cantidad de agua indicada como ideal para beber eran ocho vasos por día para una persona adulta. Hoy sólo puedo beber medio vaso. La ropa es desechable, lo que aumenta la cantidad de basura; tuvimos que volver a los pozos ciegos (nota del capitán: fosa séptica) como en el siglo pasado porque las redes de cloacas no se pueden usar por falta de agua. La apariencia de la población es horrorosa, cuerpos desfallecidos, arrugados por la deshidratación, llenos de llagas en la piel por los rayos ultravioletas que no contiene la capa de ozono que los filtraban en la atmósfera”.

“Por la sequedad de la piel una joven de 20 años está como si tuviera 40. Los científicos investigan, pero no hay solución posible. No se puede fabricar agua, el oxígeno también está degradado por falta de árboles lo que disminuyó el coeficiente intelectual de las nuevas generaciones. El gobierno hasta nos cobra por el aire que respiramos, 137 m3 por día por habitante y adulto. La gente que no puede pagar es retirada de las "zonas ventiladas", que están dotadas de gigantescos pulmones mecánicos que funcionan con energía solar. No son de buena calidad, pero se puede respirar. La edad media es de 35 años. En algunos países quedaron manchas de vegetación con su respectivo río, que es fuertemente vigilado por el ejército. El agua se volvió un tesoro muy codiciado, más que el oro o los diamantes”.

“Aquí en cambio, no hay árboles porque casi nunca llueve, y cuando llega a registrarse una precipitación, es de lluvia ácida. Las estaciones del año están severamente transformadas por las pruebas atómicas y de las industrias contaminantes del siglo XX. Se advertía de que había que cuidar el medio ambiente y nadie hizo caso. Cuando mi hija me pide que le hable de cuando era joven, describo lo bonito que eran los bosques. Le hablo de la lluvia, de las flores, de lo agradable que era darse un baño y poder pescar en los ríos y en las represas, beber toda el agua que quisiese. Y lo saludable que era la gente. Ella me pregunta: -¡Papá! ¿Por qué se acabó el agua? Entonces, siento un nudo en la garganta. No puedo dejar de sentirme culpable, porque pertenezco a la generación que terminó destruyendo el medio ambiente o simplemente no tomamos en cuenta tantos avisos. Ahora nuestros hijos pagan un precio alto. Sinceramente creo que la vida en la tierra ya no será posible dentro de muy poco porque la destrucción del medio ambiente llegó a un punto irreversible. Como me gustaría volver atrás y hacer que toda la humanidad hubiera comprendido esto, cuando todavía podíamos hacer algo para salvar nuestro planeta Tierra. ¿Pueden ustedes llevarme?”

Decidimos dejar a los habitantes de 2070 con los problemas de 2070, esperando que los habitantes de principios del S.XXI puedan cambiar el curso de la historia.

Fin del reporte. Cap. Matusalén Segundo Yankovich.

Nota del Editor: Documento publicado en la revista Crónica de los Tiempos de abril de 2002.

Etiquetas: ,