viernes, 18 de marzo de 2011

CABEZA DE CUENTO. Finalmente Casados...









Después de tanto pelear, el Comal le dijo a la Olla: -Acepto-.

Lorcuato Lucas de Penas.

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA 1

En una tarde como cualquiera, a Lucas le llegó la noticia en labios de su novia que algo extraño pasaba con ella, que no estaba normal y se sentía rara. Una de todas esas razones era suficiente para hacer saltar al joven individuo, pero juntas lo llevaron a un estado de alarma extrema y ansiedad superior. Dada la naturaleza de la noticia y comprendiendo ambos lo que pudiese significar, decidieron al camino más fácil y al alcance: hacer una prueba casera de embarazo.

Cuando Lucas colgó el teléfono, volteó a ver a su suertudota quien tenía la mirada perdida en la delicia de ser abuela. Disfrutar ese momento y empezar a hacer planes para la boda, fueron una sola cosa en ella, jamás habría una experiencia igual. Llamadas fueron y vinieron, presupuestos, planes, reservaciones, adquisición de guardarropa y por supuesto, de boletos de avión. Observando todos como el tiempo se precipitaba irremediablemente hasta quedar en ceros, aumentó el nerviosismo y la secreción de adrenalina. Muchos caminos que empezaron a andar hace treinta años, estaban a punto de cruzarse. El avión finalmente partió y llevó a la ciudad de México a los padres de esa novia pronta a desposarse.

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA 2

Después de comprar en la farmacia el paquete predictor, regresaron a la habitación de Lucas donde abrieron nerviosamente la caja, leyeron apresuradamente las instrucciones y se separaron cada uno para hacer lo que le correspondía: ella, al baño a colocar la gota de orina que exigía el instructivo; él, a esperar nerviosamente, caminando en círculos y tronando cada articulación del cuerpo que generaba un sonido que le acompañara. Minutos después, llegó el resultado y juntando las cabezas, todas las cabezas, observaron atónitos el color verdoso que indicaba a la prueba como positiva. ¡Embarazados!

Lucas tuvo un primer sábado en la mega-urbe agitado en grado sumo y diverso como intenso. Arrancando con un desayuno con sus compañeros de la escuela primaria-secundaria hasta el ágape por el bautizo de su sobrina nieta política. Durante la semana que siguió, acompañó a su hermosísima Madre a distintas dependencias, clínicas, visitas a la abuela y apuraciones hasta que llegó el día viernes en que saldrían ella, Lucas y su hermano Lelo hacia Aguascalientesn, lugar del bodorrio.

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA 3

Dos reacciones tuvieron lugar en lo más profundo de Lucas, la conmoción del embarazo disparó a velocidades cercanas a la luz el carácter responsable y sabedor de que una vida estaría en sus manos y bajo su tutela, y la consecuencia directa que precisaba formalizar la relación con ella: BODA.

La carretera serpenteó por los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Aguascalientes, Jalisco otra vez y finalmente Aguascalientes. Llegaron en 4 horas a la casa del hijo de Lucas, quien había sido apercibido por su Madre (su suertudota) a limpiar, ordenar y arreglar la casa con despensa llena, pues su abuela llegaría muy pronto. Sakito, el perro fué advertido del peligro que corría si se acercaba siquiera a la Matrona por lo que se guardó de voltearla a ver siquiera. Después de llevar con su hijo y su hermano Lelo las cervezas, tequila, implementos y servicio para el banquete, se bañaron para vestirse. Casualmente, su hija pasó tocando el timbre hacia la tienda a lo que Lucas acompañó en el trayecto cayendo en cuenta ambos que dibieran irse juntos en el auto hacia la iglesia, cual es la costumbre de un padre mexicano, entregando a su hija a un hombre que deberá procurarla, simbolizando el final la crianza.

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA 4

Los prolegómenos para la ceremonia desgastaron a Lucas terriblemente. Salir un día antes de las 7 de la mañana al mercado de La Lagunilla, al momento preciso en que el judío abría su tienda de vestidos de novia. Les sugirieron algunas personas que estos comerciantes tenían como costumbre evitar que el primer cliente saliera sin adquirir algún producto, no importando el precio. Y como las finanzas obligaban al ahorro constante, entraron justo cuando el hombre retiraba la llave de la cerradura y capturaron su atención y un vestido rebajado casi un 70% bajo la norma en vigor. Trabajar, organizar impresión de invitaciones, las citas con el sastre que cosiera aquel corte inglés que adquirió tiempo atrás para una buena ocasión (¿sería ésta?), bebidas, comida, iglesia y lidiar con la gruesa carga de idioteces que decían tanto el gobierno como la iglesia. Todo dejó a Lucas en la emergencia energética cuando apoyó la cabeza para dormir su última noche de soltería.

La iglesia pululaba de mujeres emperifolladas y hombres engomados, niños en galas corrían por el atrio mientras se sentía el nerviosismo que generaba la ausencia del cura. No había sacerdote que oficiara la ceremonia y después de treinta minutos de espera, apareció el interfecto aparentemente curado del estómago que le descompuso un plato nocturno de birria. La entrega en el altar transcurrió de manera minimalista pues ni Lucas ni el novio pudieron articular más de 4 palabras: "Te Dejo a Mija..." "Gracias, mmmh, bueno, brps" y punto. Pasó lo que debía pasar y se dijo lo que se debía decir, el cortejo partió hacia el jardín de la recepción.

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA 5

Viajar con su novia-esposa generaba en Lucas una sensación terrible, como si estuviera jalado por dos imanes en cada costado, estirándolo hacia la juventud o hacia la adultez. Vivir noche tras noche ahora con alguien más en cama hacía girar su mundo en terrenos desconocidos pero con mucho sabor. De vuelta en la ciudad, había que procurar ya las soluciones para la comida diaria, descanso y la llegada próxima de quien le continuaría la estirpe, como sus ancestros lo hicieran muchas generaciones atrás. Ver crecer día con día la barriga generadora de vida fascinó a Lucas de manera ajena a lo que hasta el momento había vivido. Hasta que regresó con ella y una niña que apenas nació, le sonrió cuando se miraron por vez primera. Lucas, quedó prendado de por vida.

Afortunadamente la idea de que Lucas dijera unas palabras ante la concurrencia jamás cristalizó y los novios pudieron disfrutar de un festejo sin sobresaltos, vergüenzas ni sinsabores. La compra que hicieron Lucas y su suertudota en el mercado de Sonora, nutrió el festejo con antifaces, sombreros, pompones, bombines, silbatos y narices de payaso. Dicho sea en éste justo momento, la fiesta languidecía un poco cuando la mamá de la novia-esposa las sacó y generó un repunte en la diversión cuando todos los invitados se vieron enrojecidos del apéndice nasal. Día redondo, perfecto corolario para un evento tan importante.

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA 6


Reconocer que su hija esperaba instrucciones, cambió para siempre la manera de pensar de Lucas. Observar a ese organismo en proceso de desarrollo le impulsó a la conexión, a la sintonía con esa niña y la necesidad imperiosa de heredarle pensamientos, experiencia y sensaciones. Reconocer que las reacciones, el habla, equilibrio y bipedismo precoces eran señal suficiente de su avidez por aprender, generaron el impulso suficiente para guiarle por el tránsito de la vida con paso firme y volcando en ella alimento fuerte para el intelecto. Carambas, que difícil es ser padre de una mujer tan inteligente. Pero como Lucas dijo muchas veces: a hija lista, padre listo y medio. ¡Faltaba más, sobraba menos!...


Las distintas ciudades fueron quedando atrás al igual que los minutos y las horas. Cayó la noche en casa de su hermosísima Madre y Lucas se preparó para tomar el avión que lo llevaría de vuelta a su casa, concluyendo un periplo que inició casi treinta años atrás, cuando de labios de su entonces novia, se expresó la ilusión del hecho: la continuación de la especie, un acto ligado a la historia.