miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿QUÉ ES PORTARSE BIEN?



Al final de una charla por escrito en internet con mi novia, se despidió recomendándome “Pórtate bien”. Y le pregunté lo mismo que el título de esta elucubración. ¿Cómo poder definir qué es portarse bien?

Así que inicié a su solicitud esta peripecia mental tratando de entender por donde tomar a este toro bravo. Y el mero principio aparentemente lo encontré analizándolo desde el punto de vista de los contrarios: ¿Qué es pues portarse bien si no el contrario de portarse mal? Claro que eso me lleva de manera natural e inmediata a tratar de definir que es portarse mal. Y darme cuenta que no siempre portarse bien es bueno ni portarse mal es malo. Ni quien lo hace es buena o mala persona por el mero hecho. Y entendiendo la dificultad que trajo ese camino, lo abandoné ipso facto y reinicié mi andar por otro derrotero filosófico.

Buscando ese punto de partida, encontré que las religiones han querido regular la conducta de la humanidad pretendiendo inspiraciones divinas o de sus seres supremos. No puedo dejar de notar que cada una clama ser la única, verdadera y conectada al único y verdadero panteón, que los demás son chapuzas y quien no les siga se condenará a una eternidad de castigos. Pero todas inician con reglas aparentemente claras. La religión mas a la mano para este país es la católica y su columna vertebral compuesta de diez mandatos (por ello de los mandamientos) me ofrece una base. Algunas son verdaderas trampas para el intelecto y deliciosas para una tarde de lluvia sin encender la taravisión. Por ejemplo, NO MATARÁS es un asunto de muchas aristas ya que es imposible vivir sin matar. Absoluta y verdaderamente imposible. Y quienes pretendan demostrar lo contrario, quedarán en una evidencia espantosa. Matar forma parte de la vida, matamos para vivir e incluso para sobrevivir. Lo mas normal sería pensar en no matar al prójimo pero ¿debemos incluir en este mandato a todos los seres vivos? Aquí está la trampa pues matamos para comer animales y plantas. Matamos para sobrevivir bacterias, virus, hongos y demás microorganismos. Y como punto final, ¿aplica esta regla solo a los humanos? La naturaleza demuestra todos los días, en todo momento que se matan los unos a los otros. Así que, ¿como sobrevivir tan solo sin matar, sin transgredir esa regla católica? Imposible. Y así, cada religión obliga a sus seguidores a ciertas normas de conducta que a ojos de otras sociedades, son inauditas.

Por fin decidí abandonar esas elucubraciones que siempre terminan por molestar a los extremistas y mejor brinqué a las sociales. Terreno de los usos, las costumbres y las leyes. Se parecen un tanto a las normas religiosas, pero con castigos terrenales y mas inmediatos. Sabemos de las consecuencias de robar, aunque muchos consideran que hay robos decentes e incluso se enorgullecen de ellos, como la clase política que se maneja bajo la infame sentencia del atlacomulquense (por su grupo político) Carlos Hank González: “un político pobre es un pobre político”. En contrario senso, no siempre portarse bien es aceptado, como el caso de Jack Kevorkian, médico armenio-estadounidense que asistió a 130 pacientes en eutanasias sin que estas fueran autorizadas legalmente y recibió retiro de su licencia y cárcel. Sin embargo, para personas terminales y en gran dolor, encontraron el remedio. Acto socialmente reprobado pero suministrado por una buena persona.

Quien roba una fruta para evitar morir de hambre parece tan culpable como el que roba dinero por avaricia o pereza de trabajo. Pero muchos robamos sin ser criminales, ya que en el momento en que revisamos nuestra cuenta de facebook durante el trabajo, está robándole tiempo a la empresa, nos pagan por trabajar y no por asuntos personales. Y qué decir cuando le roba uno el corazón a una mujer o un beso. No puede uno equipararse con la indecencia de empresarios que sin escrúpulos depauperan a naciones en contubernio con los gobernantes. Pero todo eso es robar.

Por tanto, definir que es portarse bien, tiene que ver con situaciones culturales, sociales, religiosas y también subjetivas.

Ahora que mi conclusión es: NO SÉ QUE RAYOS ES PORTARSE BIEN, pero me atrevo a decir que es conducirse en la vida sin dañar la de los demás. Es bastante incompleta la conclusión, es más, ni siquiera puede decirse que es conclusión pero sirve para cerrar esta tarde filosófica.

¿Alguien desea continuar?

Abrazos.