viernes, 1 de febrero de 2013

EL TEJIDO SOCIAL.



Cuantas veces hemos observado con toda meticulosidad el tejido que tienen nuestras ropas, sean camisas, pantalones, calcetines, las púdicas y los accesorios. Si no lo has hecho, te invito a que te acerques lo más posible y si es con una lente de aumento, tanto mejor.

Observando como están tejidas las telas que vestimos, es fácil darse cuenta como se entretejen los hilos individuales, que podemos romper con facilidad cuando lo jalamos de sus bobina o carrete, un simple tirón enérgico basta. Pero formando parte del tejido, es poco menos que imposible romper uno o varios. Se requiere de una fuerza superior a la que tenemos comúnmente, el uso de un objeto desgarrador o una caída, para abrir un boquete en nuestros vestidos. El concurso de cada hilo individual interactúa con la presencia de los demás y reparten la tensión haciéndola soportable a cada uno. Y mientras más apretados estén los hilos, más resistente será el tejido. En contrario censo, a menos hilos, menor resistencia.

La sociedad humana, actúa igual que las telas sumando la fuerza de los individuos para bien de todos. En todos los poblados del globo hemos comprendido desde hace muchos pero muchos años que tenemos mejores posibilidades de sobrevivir unidos que estando dispersos. A eso, se le llama "El Tejido Social" y es fiel a los principios de las telas. Entre mejor cooperen los individuos entre sí, más sólido será el desempeño del conglomerado.

En México, con cada minuto que pasa continuamos en retroceso y lamentablemente, aumentando la velocidad de la regresión. Nuestra sociedad está funcionando peor y peor, sin mostrar mejoras, nuestras actividades se desmoronan, son poco eficientes y desafortunadamente reducen sus alcances a meros esfuerzos individuales.

Basta para apoyar lo anterior un muy somero vistazo a la situación actual:

- ECONOMÍA. La debilidad de la suma de esfuerzos comerciales, industriales y de servicios es crónica y altamente preocupante, pues no solamente no sustenta a toda la población económicamente activa, veo con alarma que las nuevas generaciones no tienen buenas posibilidades de empleo al final de sus estudios, al contrario, prefieren evitar ir a la escuela y se enrolan con el espejismo de dinero fácil, encontrando una muy dura realidad que dista del bienestar que les deslumbró.

- EDUCACIÓN. Las escuelas públicas enseñan a las nuevas generaciones que es fantástico evitar clases, descansar ante la menor provocación, hacer trampas, evitar el trabajo y obtener los objetivos (sacar una calificación aprobatoria o dinero) con cualquier método sin importar su legalidad, es lo mejor. Existe una sentencia muy clara que puede explicar por que perversamente se ha minado el sistema de la educación pública en México: Un pueblo educado es evolucionado, un pueblo ignorante puede ser manipulado. Una forma masiva y moderna de esclavitud.

- POLÍTICA. Desde que yo nací, por muchos medios me llegaron conceptos de que la política es una forma muy sucia de hacer dinero. Cabe aquí recordar la forma en que proceden los que hacen carrera en el gobierno, "Un político pobre, es un pobre político. Carlos Hank González". Es imposible ver a un solo servidor público (sindicalizado, "de confianza", de altos puestos o de "elección") que tenga la real convicción de serle útil al país, a sus conciudadanos. Se sirven de la política, se sirven de la población, se sirven de las coyunturas y se sirven con la cuchara grande. Los recursos que tienen a su disposición los consideran legal y honradamente suyos. Aunque no lo son. No hay planes de crecimiento a largo plazo, no hay rumbo, estamos a la deriva y a merced de los vaivenes mundiales.

- DEPORTES. Sin comentarios.

- CULTURA Y TURISMO. Son muy similares en sus problemas y potencialidades. Padecen de raquitismo extremo en el presupuesto nacional, ninguno de los dos rubros es atendido con el interés y el dinero necesarios. En ambos casos, somos extremadamente ricos, nuestra cultura es milenaria y sorprendente, tanto la antigua como la presente. Tenemos a individuos extremadamente talentosos. En el turismo, con la diversidad tan sorprendente debiera ser sencillo atraer al planeta entero a visitarnos y disfrutar de lo que gozamos los mexicanos todos los días. Pero no se hace la promoción adecuada, los recursos son de grado de inanición y lo peor, se ve afectado por el siguiente problema.

- SEGURIDAD. Nos han robado ya el país, nuestro futuro y el presente está secuestrado. Hoy desconfiamos de todo y de todos. Evidentemente carecemos de confianza en los gobernantes, las instituciones, la totalidad de servidores públicos son vistos como obstáculos por el resto de la población en vez de lo que su nombre indica; las policías, todas hasta la seguridad privada abusan de su posición, jamás dan el servicio requerido, se alían con los malhechores o incluso, son los malhechores. No guardan, no cuidan, si roban, si se corrompen, si son sucios. La población adora a los bomberos, a ellos les reconocemos que sí arriesgan la vida, al igual que los servicios de emergencia. Pero jamás en la historia de este país, se descompusieron tantos individuos, abundan los ladrones, secuestradores, narcotraficantes, traficantes de mujeres, abusadores de menores, violadores, y la peor calaña, los que traicionan a la patria comandándolos, protegiéndolos y pretendiendo ser dignos de admiración y heroicidad.

En suma, el tejido social en México está peligrosamente flojo, sin resistencia y desanudándose. ¿Qué sigue a ésto? El llamado estado fallido, cada individuo se protegerá de los demás, los poderosos intentarán aprovecharse de los débiles y los que ya carecen de toda esperanza, perderán el miedo a morir por lo que atacarán lo que puedan.

¿Deseas esto para llamarle hogar, para que rodee a tu familia? El dinero tiene como una de sus características la cobardía, así que cuando la presión social sea tan grande y desgarre al tejido, los ricos y poderosos serán los primeros en abandonar el caos, refugiándose en otras naciones que les abrirán los brazos (principalmente a su dinero) y le seguirán cuantos puedan huir. Los que no puedan, serán actores y testigos de un hundimiento atroz.

Y nos repetiremos una y otra vez ¿por qué carambas no hicimos algo a tiempo? ¿Por qué?